YOGA & ORATORIA

La comunicación nos acompaña en nuestro día a día; en el trabajo, en casa, en nuestro tiempo de ocio, incluso nos comunicamos con nosotros mismos ¿Quién no tiene verdaderos monólogos internos, la mayoría negativos y boicoteadores acerca de las propias capacidades?

Ante todo somos seres comunicadores y muchas de nuestras frustraciones vienen de no comunicarnos de forma eficaz con los demás o de forma honesta con nosotros mismos. 

¿Convertimos los bloqueos, frustraciones, nervios, miedos… en energía súper positiva?

Esto es lo que pretendemos en esta sesión de YOGA & ORATORIA. 

Vamos a ganar:

  • Confianza 
  • Presencia 
  • Seguridad 
  • Energía… y ¿por qué no? Alegría 🙂

Desde nuestra verdad y expresividad, trabajando nuestro propio estilo comunicativo. 

YOGA

Cristina Bravo, profesora de Yoga (RYT-200)

En esta sesión activaremos todo el cuerpo a través de distintas asanas (posturas) conectadas con nuestra respiración. Haremos una práctica fluida en la que, sobre todo, trabajaremos Vishudda: el chakra de la garganta, centro de la energía sutil del habla y del sonido. A través de esta práctica desbloquearemos este punto para mejorar nuestra comunicación, emitir mensajes claros y aprender a expresar nuestra verdad. Además, también incluiremos asanas que trabajen con los otros dos puntos directamente conectados con Vishudda: Anahata (chakra del corazón) y Ajna (chakra del tercer ojo), relacionado con la mente. Por lo tanto, trabajando con el corazón y la mente, lograremos desbloquear la zona de la garganta que nos impide expresarnos tal y como somos, potenciando nuestra verdad, nuestra esencia y nuestras herramientas comunicativas….

Y, por supuesto, la práctica general de yoga nos harás sentirnos más enérgicos, positivos y vigorizados para empezar el día! 

ORATORIA

Natalia Bravo, formadora de Oratoria y actriz

A través de juegos y ejercicios de expresión corporal, improvisación y dinámicas de comunicación; vamos a trabajar nuestra presencia, seguridad y detectar nuestros puntos más poderosos para, así, utilizar nuestro propio estilo comunicativo con seguridad, defenderlo y gozar por ello. 

Trabajaremos desde nuestros puntos fuertes, desde nuestros valores positivos. 

Con esta sesión de YOGA & ORATORIA queremos arrancar el día con la fuerza, seguridad, energía y positividad necesarias para que al finalizar la jornada nos aplaudamos a nosotr@s mism@s y nos digamos: ¡Bravo! 🙂

Pensamos en vuestro bienestar y también en vuestra seguridad, por lo que esta actividad se desarrollará al aire libre y respetando todas las medidas y protocolos de seguridad.

Material necesario: esterilla 🧘‍♂️ y mascarilla 😷

Fecha: 5 de agosto

Horario: 7:30h-8:45h

Lugar: exterior de Pbc Coworking de Petrer (Alicante)

Aportación: 10€ (Se realizará antes del inicio del la actividad)

¿Tienes dudas? Escríbenos a nataliabravo@teatrea.es

c.bravoasensio@gmail.com

¿Estás interesad@? Rellena el formulario;

En los gimnasios he aprendido mucho sobre comunicación

El filósofo William James decía ‘No canto porque estoy feliz; estoy feliz porque canto’, una bonita forma de decir que la ACCIÓN influye en el estado de ánimo. 

Hace ya años que fui por primera vez a un gimnasio y lo hice porque me di cuenta de que me faltaba el aire cuando subía las escaleras. Al cabo de tres meses mi cuerpo ya había cambiado y no solo eso; empecé a ser consciente de que yo tenía la capacidad de controlar mi cuerpo y moldearlo. Aquí empezó el camino de mi empoderamiento, camino lago y de conquista de mi propia estima. Entender la palabra empoderamiento en cualquiera de sus acepciones, como verbo castellano que significa hecho de tener poder, o como el nuevo significado, calco del inglés, de hacer fuerte a un individuo o grupo social desfavorecido o la acepción que más me gusta: una persona con un sentimiento íntimo de seguridad en sí misma, adopta una estrategia vital en la que es la protagonista de sus éxitos o fracasos y abandona roles de sumisión a los demás.

Las disciplinas deportivas, así como las artísticas, son el claro ejemplo de que cualquier habilidad no se enseña, se aprende. Es muy fácil decir lo que hay que hacer o dar consejos pero casi nunca funciona de la misma forma que cuando lo hace uno mismo. Por mucho que el entrenador te diga como hacer un burpi perfecto, hasta que no lo haces, lo repites y lo interiorizas, no conseguirás que sea perfecto, es decir; EFICIENTE y coherente con el objetivo que te has propuesto.

Esta cuarentena, desprovista de gimnasio, me he aficionado al body combat, esa mezcla de música, coreografía y artes marciales que genera adicción, tengo que admitirlo, no solo por la adrenalina; también porque gracias a la coordinación cuerpo-música (y dar patadas y puñetazos) he descubierto que mi cuerpo tenía más espacio de almacenamiento de la energía del que yo pensaba; de forma que cuando ya no podía más, salía de mí nueva FUERZA, y no solo de mis músculos. 

Imaginad que se acerca a vosotros un zombi hambriento de carne humana viva, lo tenéis ya encima. Le daréis una patada o un puñetazo como reacción al miedo. Al aprender una disciplina deportiva aprendemos la técnica que nos permite controlar el cuerpo y saber qué partes y músculos de nuestro cuerpo involucramos para dar una patada, aprendemos a que ese movimiento no sea una reacción automática e inconsciente al miedo y que sea útil para conseguir nuestro objetivo… neutralizar al zombi. 

Para mí, FORMAR en habilidades es TRANS-FORMAR; como lo que conseguimos en el gimnasio si hacemos caso al monitor, claro.

COMUNICAR no es hablar como una reacción automática; de hecho, no es hablar sin más como lo que hacemos en nuestra vida cotidiana. ✔️Es tener claro con qué objetivo estamos lanzando nuestro mensaje

✔️Es tener presente siempre ¿qué quiero que haga, piense y sienta mi audiencia con mi mensaje? 

✔️Es técnica que nos permite controlar el cuerpo para involucrarlo en aquello que estamos diciendo y así, conseguir ‘estar presentes’, tener presencia, es decir, fuerza, poder, credibilidad…

✔️Es saber que tenemos energía guardada en nuestro cuerpo y que tenemos que ponerla al servicio del menaje porque la energía nos convierte en comunicadores dinámicos, vivos. 

✔️Es una actividad física y corporal, no es sólo intelectual. Comunicar no es traspasar información a través de la boca. Lo que más comunica es nuestra actitud y esta reside en el cuerpo, gestos y expresividad. 

Esta es mi fórmula:

ACCIÓN + TÉCNICA + CONTROL + PODER= AUTOCONFIANZA

Y todo esto se aprende como en el gimnasio: mezclando la técnica con lo lúdico y teniendo presente siempre que trabajar en nosotros mismos y nuestras habilidades, en nuestra energía y actitud; al final genera autoconfianza para ser capaz de comunicar en cualquier situación y contexto ya sea personal o profesional porque no hay ningún momento del día en el que no comuniquemos ¿verdad?

Taller Creatividad corporal aplicada a la Comunicación

¿Te gustaría comprobar la relación que existe entre la Expresión corporal, la Comunicación y la Creatividad? ¿Quieres descubrir tus fortalezas y debilidades en tu relación con los demás? Posiblemente, tu cuerpo juega un gran papel en tu comnicación diaria y profesional.

¿Te esperan entrevistas de trabajo, presentaciones de proyectos o de trabajos; tanto presenciales como online?

¡Este es tu taller!

30 de junio a las 18h a través de la la plataforma Zoom

En este taller trabajaremos:

  • La importancia del cuerpo en nuestra comunicación personal y profesional. 
  • Gestión y control de nuestro cuerpo ante situaciones estresantes como una entrevista de trabajo, hablar en público o hablar delante de la cámara.
  • Aspectos del lenguaje no verbal a tener en cuenta en nosotros y en los demás, algo muy útil en una entrevista o reunión de trabajo; por ejemplo
  • Calentamiento físico para cuando tengamos que enfrentarnos a situaciones estresantes como hablar en público, entrevista de trabajo…
  • La creatividad como parte esencial de todo proceso de comunicación
  • fue la clase abierta de creatividad expresiva

Así fue la charla/taller de Creatividad Expresiva aplicada a la Comunicación verbal

La comunicación supone el desarrollo y manejo de dos niveles: verbal y corporal/no verbal; estando este último relacionado con el movimiento. Y a partir de nuestro movimiento y a través de juegos y ejercicios, vamos a aprender a desestresarnos y dejar de tensionarnos cuando tenemos que comunicar al hablar en público, entrevista de trabajo…

Empezaremos la sesión con un calentamiento que podemos convertir en un hábito para realizar antes de enfrentarnos a situaciones tan estresantes como hablar en público, exámenes orales, entrevista de trabajo…

La Expresión Corporal es la forma más antigua de comunicación entre los seres humanos, anterior al lenguaje escrito y hablado. Es el medio para expresar sensaciones, sentimientos, emociones y pensamientos. El cuerpo es un instrumento irreemplazable de expresión humana que permite ponerse en contacto con el medio y con los demás.

Trabajar la Expresión Corporal favorece el desarrollo de la imaginación, el placer por el juego, la improvisación, la espontaneidad y la creatividad. El resultado es un enriquecimiento de las actividades cotidianas y del crecimiento personal. Además, enseña a encontrar modalidades de comunicación más profundas e íntegras, lo que repercute en el encuentro con los demás. La Expresión Corporal ayuda a descubrir los mecanismos de funcionamiento de los distintos grupos humanos: equipos de trabajo, alumnos de clase…

Este taller pretende ofrece pinceladas sobre nuestra creatividad a la hora de expresarnos y amplificar el potencial creativo en el campo de la expresión corporal y el reconocimiento de sus infinitas posibilidades.

En este taller trabajaremos la conciencia corporal, el movimiento, la presencia, la percepción y lenguaje no verbal a través de recursos creativos que refuerzan, precisamente, tu creatividad y te ayudan a dejar la tensión, los nervios y el estrés.

Dedicaremos un tiempo a entender cómo nos podemos expresar a través del movimiento y cómo éste afecta a nuestra forma de expresarnos. 

Dirigido a toda persona que tenga problemas de bloqueos, estrés o nervios cuando tiene que exponer su opinión, una idea en grupo; hablar en público o a aquellas personas que quieran investigar sobre sus potencialidades corporales. 

Este taller se realizará a través de la plataforma online Zoom.

Duración 60 min

Coste 15€

El coste será de 10€ hasta el 10 de junio

Rellena el formulario:

Forma de pago:

paypal.me/nataliaTeatrea

Si prefieres transferencia bancaria, envía  un mail: nataliabravo@teatrea.es

¿Acuchillas el viento? Consejo del viernes sobre lenguaje no verbal

¿Son tus manos enemigas cuando hablas en público?

¿Acuchillas el viento cuando hablas en público o tornes que comunicar algo importante? Decía Shakespeare, a través de Hamlet, que “yo mandaría azotar a un energúmeno de tal especie” 😉

Los gestos que se derivan de hábitos personales y no responden a la gestos que apoyen la comunicación, son vacíos e insidiosos.

En este vídeo te propongo un ejercicio de entrnamiento, pera antes, siempre es importante el autoconocimiento. Como dijo Cervantes: “haz que tu negocio sea conocerte a ti mismo que es la lección más difícil del mundo”

Los viernes, consejo

¿Jugamos a la alfombra mágica?

Cuando tenemos que comunicar algo importante en público, a un grupo, en un examen oral, presentación de proyecto, entrevista de trabajo… ya no estamos en el espacio privado, nos encontramos en el público y sabemos que estamos siendo evaluados y juzgados. Esto desencadena una serie de gestos involuntarios que no apoyan nuestro mensaje y nos hacen parecer ansiosos, poco seguros… nos restan presencia. Te propongo un juego sencillo en este vídeo… es mi consejo del viernes!

Prueba a jugar y cuéntame!

El goce de comunicar. Entrenamiento en Habilidades Comunicativas

Primer entrenamiento del año en PBC Coworking el 31 de ENERO de 16h a 19h.

Seguro que tienes algo que comunicar a tu equipo de trabajo, a tus superiores, a tu familia… posiblemente tengas que presentar un proyecto, tu empresa, un producto o te han propuesto dar un discurso o estás pensando que dar charlas o talleres de formación es una vía factible a tu futuro profesional. Puede que ya estés en ello… ¿te gustaría hacerlo con total seguridad en ti y en cómo lo haces, disfrutando al máximo de la experiencia?

La comunicación es un ‘acto contagioso’ y es mucho mejor contagiar positividad y entusiasmo verdaderos que no aburrimiento. ¿Por qué? Porque está demostrado que en en condiciones de poder elegir si escuchamos o no, lo hacemos a quienes nos resultan más atractivos, entusiastas, naturales y creíbles.

De la misma forma que vamos al gimnasio y nos aconsejan técnicas para ser cada vez más eficientes en nuestras rutinas, la comunicación es una habilidad que se entrena con el mismo objetivo: ser cada vez más eficiente en nuestra capacidad de atraer, ser creíble, natural…

Comunicar de forma efectiva es un entrenamiento técnico y emocional: Sí sí; has leído bien, emocioanl también porque aquello que nos juega malas pasadas siempre son las emociones: miedo, nervios, complejos, bloqueos, inseguridades… y entrenar las habilidades comunicativas nos ayuda a ganar en autoconfianza y seguridad. Nos demuestra, además, que podemos enfrentarnos a nuestros miedos y vencerlos. Y, a medida que notamos esta mejora, la seguridad aumenta y también la satisfacción personal.

Somos seres profundamente sociales y buscamos el respeto, afecto y apoyo de los demás cuando nos exponemos ante ellos para comunicarles algo. Por esta razón, si no lo hacemos correctamente puede resultarnos traumático. Pero si lo conseguimos, la experiencia resulta tan satisfactoria que somos capaceds de comernos el mundo.

Así que, lo que te proponemos en este primer entrenamiento del año es:

  • ganar confianza
  • controlar tu lenguaje no verbal
  • ganar en atractivo
  • desarrollar la observación y la capacidad de improvisación
  • descubrir tu estilo comunicativo y potenciar tu propia voz
  • generar emociones positivas en ti y en tu audiencia
  • saber estructurar el mensaje de forma correcta, efectiva y atractiva
  • liderar en los procesos comunicativos

Y sobre todo APRENDER A DISFRUTAR y ser conscientes de que los nervios y el MIEDO cuando nos dirigimos a un grupo de personas que tienen sus ojos clavados en nosotros, es normal y NECESARIO. No vamos a decirte que pierdas el miedo, sino que lo conviertas en un activo, en un motor y en energía pura! ¿Te animas?

Imparte: Natalia Bravo Precio: 25€

Talleres de Expresión y Comunicación para Bachillerato

Las competencias comunicativas son probablemente, unas de las habilidades sociales menos entrenadas; sin embargo, son muy necesarias para todo lo que espera a los estudiantes en la Universidad, Formación Profesional y, principalmente, para su futuro personal y profesional. Así, la formación en habilidades comunicativas dirigida a jóvenes sirve de entrenamiento para su preparación en exámenes orales, presentación de trabajos, presentación de proyectos, entrevistas de trabajo… y, sobre todo, para saber exponer y defender una idea u opinión ante los demás; algo que les ayuda, además, a trabajar su seguridad personal, autoestima y autoconcepto.

Presentar un trabajo ante la clase, dar un tema oral ante el profesor, presentar el proyecto de fin de grado, exponer ideas, debatir en grupo… son situaciones que requieren del arte de hablar en público y requieren del desarrollo de estrategias, habilidades, técnicas y recursos específicos para superar con éxito dicha situación.

Normalmente asociamos comunicación a palabras (lenguaje verbal) y gestos (lenguaje no verbal) y nos esforzamos en mejorar nuestro vocabulario y expresión corporal para comunicar bien, creyendo que serán éstas las únicas herramientas que causen mayor impacto para poder entender nuestro mensaje. Pero ocurre que hay otro elemento importante a la hora de comunicar: nuestras emociones.

Por ello es importante fomentar el desarrollo del autocontrol emocional de los alumnos/as y la capacidad para manifestar y reconocer de forma apropiada las emociones en sí mismos y en los demás.

Debemos tener en cuenta que a los ojos del que escucha somos lo que comunicamos-no somos lo que pensamos que somos-y que antes del lenguaje ya teníamos las emociones.

Nuestras emociones afectan en la comunicación cotidiana de tal forma que son muchas la ocasiones en las que no nos permiten alcanzar los objetivos que nos habíamos propuesto. Es aquí cuando la comunicación deja de ser eficaz. Si a esto le unimos que hablar en público es una de las situaciones más temidas por la mayoría de estudiantes porque se convierten en el centro de atención, deben demostrar una serie de destrezas, se exponen a la crítica de los demás… obtenemos una situación frustrante porque les produce una especie de secuestro de las capacidades que provoca que actúen de acuerdo a estas emociones sin tiempo para evaluar o decidir de forma racional.

El entrenamiento en hablar en público se convierte en el mejor aliado para aprender a detectar estas emociones, analizar cómo les afectan y cómo pueden lidiar con ellas antes de explotar.

Por esta razón, en nuestros talleres, trabajamos en primer lugar la expresividad para centrarnos después en la comunicación.

Nuestro objetivo principal es que los estudiantes, desde el autoconocimiento, superen el miedo a expresarse y pierdan la vergüenza para mejorar sus habilidades comunicativas.

Aprender a comunicar de forma efectiva estando primero seguros de sí mismos y aprender a transmitir y contagiar esta seguridad.

A través de una metodología 100% práctica, aprendemos a centrar la energía en transmitir con la máxima eficacia aquello que queremos contar.

Para entrenar y desarrollar estas capacidades utilizamos técnicas teatrales: el juego, la improvisación, la presencia escénica, la dramatización, storytelling, estrategias de memorización y concentración, la expresión corporal, la danza… para el control de la expresión oral y gestual, gestión de las emociones, la superación de bloqueos, expresar y contagiar una actitud positiva al público…

Utilizamos también dinámicas de grupo que, además, sirven de entrenamiento para adquirir riqueza de vocabulario, generar estrategias de liderazgo, pensar en frío de forma rápida, organizar las ideas y responder de forma inteligente.

Nos centramos en la capacidad de cada alumno/a y analizamos sus fortalezas y debilidades para que aprenda a desarrollar su propio estilo de comunicación. Es importante que no aprendan o se escondan detrás de fórmulas estandarizadas de expresión y comunicación; sino que busquen su propia voz; su propio estilo comunicativo.

Este taller ya ha viajado por Concejalías de Juventud e Institutos de Secundaria y Bchillerato. Lo impartimos en castellano y en valenciano ¿Te apetece organizar uno? Solicita más información en nataliabravo@teatrea.es

Hablar en público: la respuesta está en tus ojos

Lo que más comunica es lo más simple.

Ejercita cada día tus ojos poniéndote frente al espejo. Tu mirada debe aprender a posarse silenciosa y pesadamente sobre el otro, a disimular con velocidad, a aguijonear, a protestar. O a irradiar tanta experiencia y sabiduría que tu prójimo te dé la mano temblando (Walter Serner)

Nunca nos cansaremos de decir que lo importante es la percepción que el púbico se hace de ti, más que el contenido del mensaje y que la audiencia ha de ver a una persona en la que pueden confiar porque está diciendo la verdad (más adelante explicaremos a qué nos referimos cuando hablamos de la verdad).

En esta tarea de mostrar honestidad, la mirada juega un papel muy importante y está claro que al hablar en público, debemos mirar a los ojos de nuestros oyentes.

Muchos asistentes a nuestros cursos y talleres, confunden el contacto visual con mantener la cabeza erguida y hacer barridos con la vista por el público. Esto no es un verdadero contacto visual y si no se contacta con el público poco te van a escuchar. Además, el público puede percibir que no estás diciendo la verdad porque no tienes una mirada sincera.

El verdadero contacto visual implica lograr una conexión con los ojos a los que miras. Esto indica a tus oyentes que les estás prestando atención y te preocupas por lo que están pensando. Un orador que no logra establecer esta conexión, corre el riesgo de convertirse en monótono y poco o nada comunicativo.

Cada vez que miras a alguien, estás manteniendo una breve conversación con esa persona, un intercambio de pensamientos y sensaciones. Hablar en público es lo mismo.

Los buenos oradores están orientados hacia fuera, les preocupa más lo que le sucede a sus oyentes que lo que les sucede a ellos mismos. Se trata, por tanto, de mantener una escucha activa; uno de los pilares de la comunicación.

Aprender a escuchar de verdad y reflejar lo que tus ojos ‘oyen’ te ayuda a ser mejor orador y te liberará de la timidez que provoca la sensación de ser el foco de atención.

Y recuerda que la mirada es importante al hablar en público y también ante la cámara.

Recuerda que la cámara es una máquina que parece radiografiar el alma porque capta todas nuestras emociones, inseguridades y miedos.

Las palabras están llenas de falsedad o de arte, la mirada es el lenguaje del corazón (William Shakespeare)

Hablar en público: problemas relacionados con la voz I

¿Eres de l@s que en algún momento has dicho «No me gusta mi voz»? Antes de nada, decirte que es normal, aunque también te decimos que esto es algo que tenemos que resolver porque la voz forma parte de tu persona, de tu aspecto; se trata de la expresión de tu individualidad, conformada no solo por la suerte genética; también por los años que llevas reaccionando a tu entorno social.

Tu voz es como tu huella dactilar, así que te toca hacer las paces con ella. Una buena forma para comenzar a hacerlo es corrigiendo algunos hábitos vocales…

… y antes de nada nos gustaría que grabaras tu voz durante unos cinco minutos como si estuvieras dando un discurso y tal y como te gustaría pronunciarlo. Después escucha la grabación imaginando que quien está dando el discurso es otra persona. Limítate a escuchar y contesta:

  • ¿Qué parte del discurso es la más importante?
  • ¿Lo has entendido todo?
  • ¿Te has sentido persuadido?
  • ¿Cuáles de estos adjetivos te parece que describen al orador? Sé sincero: Entusiasta, enérgico, aburrido, tímido, alegre, inteligente, monótono, tenso, apático, poco sincero, carismático…

La contestación de estas preguntas deben de servirte para que entiendas que lo más importante de un discurso o de cualquier mensaje, es lo que entiende quien escucha. Debes hablar en todo momento en beneficio de quien escucha.

Y una vez dicho esto, te presentamos algunos problemas relacionados con la voz:

FALTA DE PROYECCIÓN

La gente ha de oírte, atenderte, comprenderte y creerte.

Hablar fuerte y con energía reafirma físicamente nuestra presencia y atrae la atención del público. Recuerda que cuando actúas con fuerza, te sientes más fuerte.

Imagina que estás hablando en un anfiteatro griego sin micrófono o que tu voz tiene que tocar las paredes de la sala en la que estés hablando.

Mucha gente cree que habla muy fuerte cuando en realidad no es así… todo suena distinto en nuestra cabeza. Acostúmbrate a subir la fuerza y la energía y te parecerá normal.

MAL CONTRO DE LA RESPIRACIÓN

La mayoría de los oradores novatos no respiran lo bastante mientras hablan. Temen robarle tiempo al público o, debido a los nervios, se les olvida hacerlo.

Debes parar a respirar pero de forma productiva; es decir, la respiración ha de ser diafragmática. Notarás mejoras en el tono de tu voz y te ayudará a conservar la energía a lo largo de todo el discurso.

Inspira profundamente y luego saca todo el aire. Si se te contrae el estómago o se te levantan los hombros, eres víctima del estilo militar y es una forma de que entre oxígeno a nuestro organismo muy poco efectiva que tiende a crear más tensión que aliviarla.

Inténtalo de nuevo pero colocando la mano encima del estómago y deja que tu abdomen se expanda mientras te llenas de aire y se contraiga al expulsarlo. Los hombros no deben moverse en absoluto.

PAUTA DE INFLEXIÓN DECRECIENTE

Dejar que la energía de una oración decaiga en su parte final. Cuando tus frases comienzan con fuerza pero pierden volumen y claridad antes de que hayas finalizado.

Ante esto, debes concentrarte para hacer que la última palabra de cada frase sea la más importante. Así, conservamos la energía a lo largo de un mismo pensamiento y evitamos la sensación que tendrá el público de que no estás muy interesado en lo que dices.

Como siempre, acostúmbrate a hacerlo aunque al principio te resulte algo forzado.

PAUTA DE INFLEXIÓN CRECIENTE

Elevar el tono de voz al final de cada frase convirtiéndola casi en una pregunta.

Es una pauta al hablar que denota inseguridad y necesidad de afirmación, como si estuvieras pidiendo al público su aprobación; mermando tu autoridad y socavando tu credibilidad.

No hay nada malo en hacer preguntas, siempre que se esto lo que se pretende. Si no es así, es mejor afirmar lo que dices.

Imagina un punto ortográfico muy grande al final de cada frase como truco para evitar subir el tono y convertirlo en pregunta.

FALTA DE RESONANCIA

¿Te has preguntado alguna vez de donde sale tu voz?

Di esta frase: «mi mamá me mima y yo mimo a mi mamá»

Luego finge un bostezo, pero uno de los grandes; es decir, abre tu garganta.

Repite la frase en voz alta comenzando cuando estés todavía bostezando.

¿Dirías que tus palabras fueron más profundas y resonaron más? Si la respuesta es que sí, se debe a que el aire pasó entre tus cuerdas vocales sin encontrar impedimentos.

Repite este ejercicio cinco veces.

Ahora pronuncia la frase intentando mantener la sensación de ‘garganta abierta’. Notarás que tienes que abrir la boca un poco más de lo normal pero si practicas, te acostumbrarás.

Tu voz saldrá con más libertad y más energía-

¿Por qué unir Comunicación y Arte?

Nos dicen que tenemos que ser creativos, que es una característica a valorar en el mercado de trabajo y no digamos ya en un emprendedor, por ejemplo… Pero ¿qué es la creatividad? ¿Es una herramienta, una aptitud…? ¿Nos hacemos creativos o lo somos desde que nacemos? ¿Se puede enseñar a ser creativos o es algo que se aprende?

La creatividad es un concepto tratado desde la antigüedad, pero aún hoy no existe una definición única ni tampoco hay un acuerdo sobre como medirla, ni como se desarrolla o su relación con la inteligencia humana.

Durante casi más de mil años, la creatividad no existió ni en filosofía ni arte. Durante los siguientes mil años, se utilizó solo en teología: Dios era el único creador. La creatividad existía pero el hombre era incapaz de abarcarla. A partir del siglo XIX, el término se incorpora al lenguaje del arte; el artista es un creador y el creador… un artista. A partir del siglo XX, la creatividad se refiere a la novedad de las producciones. Del arte concebido como imitación en el periodo clásico y como expresión en el romántico; pasamos al arte como creación.

En la actualidad estaríamos hablando de creatividad en el sentido de cómo lo aplicamos en el proceso empresarial en el que solo sirven los resultados relevantes y diferentes. Nos dicen que tenemos que dejar nuestra huella, diferenciarnos… ser creativos.

¿Cómo lo conseguimos? ¿Hay alguna asignatura que nos enseñe?

La creatividad no es solo una técnica, también es un arte. Es la combinación de arte y técnica, creatividad y pensamiento productivo; lo que nos exigen para alcanzar objetivos profesionales, empresariales o incluso personales.

Por supuesto, esto es así también en comunicación. La creatividad es sumamente importante en comunicación y nosotros añadimos que desde todas sus perspectivas: desde la más imaginativa en la que inventamos desde la nada utilizando la imaginación, hasta la creatividad como expresión de nuestras personalidad; pasando por su aplicación y resultado en un producto que cubre unos objetivos concretos.

Lo que la sociedad actual nos demanda es que lleguemos a soluciones ‘creativas’, es decir, que pensemos, lleguemos a una idea que sea útil para resolver un problema determinado.

¿Cómo podemos llegar a pensar en soluciones útiles de forma creativa? La creatividad es aquello que ha hecho que el ser humano evolucione, pero no es algo que se adquiera a través de la genética. Nuestros antepasados utilizaron una combinación perfecta de arte y técnica para descubrir el fuego pero nosotros no nacemos sabiendo hacer fuego.

Con la comunicación ocurre lo mismo, todo nuestro organismo está preparado para hablar pero el lenguaje se aprende y la utilización eficaz y correcta de este lenguaje, también.

El arte de hablar es el arte de pensar… y de crear. Y el arte puede y debe ser aprendido, sin olvidar que también son indispensables las capacidades innatas.

Es aquí donde entra en juego la expresión. Otro concepto con muchas acepciones que califican cosas tan diferentes y que, como la creatividad, se utiliza como muletilla o se atribuye a hechos vagos.

Etimológicamente expresión se deriva de exprimere que significa hacer salir presionando. Se trata de un movimiento del interior hacia el exterior, de presionar hacia fuera.

Podemos entender expresión como:

  • el acto por el que abrimos nuestro cuerpo para dejar escapar nuestra propia autenticidad. Equivale al momento de ser uno mismo. Para esto hay que desprenderse y romper esquemas (sobre todo hay que romper el esquema del miedo), dejar de lado la razón y permitir que nuestro cerebro emocional actúe sin ningún tipo de censura.
  • liberación del ser humano automático y robotizado, oponiendo frente a la mente reproductora, la mente creadora inventiva; frente al cuerpo habituado y rutinario, el cuerpo desinhibido y frente a la expresión pautada, la expresión total.
  • creación. La creatividad es básicamente expresión. La buena noticia es que todos somos creativos en todo momento y en todo lugar (aunque existen diferentes niveles y aptitudes creativos).
  • comunicación. La expresión adquiere toda su entidad cuando se convierte en acto social.

La expresión, como el arte, surge de la dialéctica entre creatividad y técnica, entre la espontaneidad y la regla; siendo la técnica quien traduce las ideas y sentimientos con eficacia y sinceridad y la espontaneidad como la respuesta adecuada a una nueva situación o una nueva respuesta a una situación antigua.

Para poder inventar libremente hay que ponerse barreras. U. Eco

De la misma forma que en la expresión verbal, en la comunicación oral y escrita, necesitamos la inventiva, esa ‘inventio’ de la retórica aristotélica; pero también necesitamos nuestra intuición. Y ya que estamos con Aristóteles, diremos que las condiciones aristotélicas para que el arte se haga posible son conocimiento (teórico y adquirido mediante la experiencia), capacidades innatas y eficiencia.

¿Cómo se consigue? Con la práctica. Para Aristóteles , el ejercicio es esencial: el arte puede y debe ser aprendido, siendo también indispensables las capacidades innatas.

«No pienses. Pensar es el enemigo de la creatividad. Es auto consciente, y cualquier cosa auto consciente es terrible. No debes intentar hacer cosas. Simplemente debes hacerlas». Ray Bradbury

Y es por todo esto, que desde Teatrea abordamos el aprendizaje de la comunicación en toda su complejidad, porque la comunicación es una arte y una técnica cuya combinación debe perseguir unos objetivos concretos. Dicho de otro modo, para alcanzar los objetivos que todo acto comunicativo debe perseguir, son necesarios el pensamiento productivo y el creativo.

¿Cómo lo hacemos? Para llevar a cabo una comunicación efectiva, necesitamos aprender la técnicas, las reglas, ejercitarnos, desarrollar el arte de pensar, activar la imaginación… y qué mejor que las artes escénicas y sus técnicas para lograrlo. El teatro, la danza, la improvisación, la expresión corporal… nos ayudan a conectar con nuestros impulsos, activar nuestra imaginación, proyectar, nos proporciona disciplina corporal, facilita la expresión…

En la actuación es esencial la imaginación y la creación. Actuar sin utilizar la imaginación es imposible. Sólo se puede actuar siendo portado por la imaginación que nos puede llevar a ser seres libres (sin bloqueos) y desarrollar todo nuestro potencial creador.

El gran orador Cicerón dijo que al hablar de un orador, lo hacía como si hablara de un actor; de hecho, utilizaba técnicas actorales proporcionadas por actores famosos de la época como Roscio o Esopo.

«El escritor debería de ser en la medida de los posible, un actor ya que las personas más persuasivas y conmovedoras son las que se encuentran bajo la influencia de la verdadera pasión». Aristóteles

Los actores/actrices saben cómo dejar huella, cómo hablar con naturalidad y fuerza aunque estén pronunciando palabras de otra persona. Saben cómo proyectar una personalidad, liberar el poder de la imaginación; cómo mantener la calma aunque hayan cientos de ojos mirando. Conocen técnicas vocales y físicas para maximizar sus dotes comunicativas y conectar con la audiencia.

Un actor sabe que la confianza en uno mismo y la capacidad de comunicación se obtiene con la práctica.

Desde Teatrea sabemos que con el dominio de las habilidades dramáticas sacarás al mejor comunicador que llevas dentro, serás capaz de transmitir un mensaje convincente con energía y confianza.

Hablar es un arte y te proponemos aprenderlo a través del arte.

El músculo que no se ejercita se atrofia, por eso hay gente que nos e acuerda de reír. Ocurre lo mismo con el cerebro: quien no repasa, renueva, juega con sus pensamientos, costumbres… pierde la agilidad para adaptarse a este mundo tan cambiante. Además de perder el placer de crear, el gozo de vivir y de compartirlo.

Descubre nuestros talleres y cursos en el apartado de FORMACIÓN y si tienes cualquier duda o deseas más información ¡contacta! nataliabravo@teatrea.es

«La creatividad es contagiosa, pásala»-Albert Eisntein