ORATORIA Y DEBATE

Los debates de estudiantes son habituales en universidades de reconocido prestigio, como Oxford y Harvard, pero también cada vez más en nuestro país. Se consideran eficaces para aprender a hablar en público, razonar y argumentar, así como para desarrollar la capacidad crítica y reflexiva de los alumnos; habilidades y cualidades que les serán necesarias en la Universidad y como profesionales.
Por tanto, ¿por qué no empezar antes a desarrollar estas habilidades?

Un debate es una competición dialéctica entre dos antagonistas en la que se presentan distintos argumentos a favor y en contra de una proposición. De esto se desprende que para poder dominar un debate hay que controlar las técnicas de comunicación y oratoria; además de tener un alto grado de desarrollo de las habilidades sociales e inteligencia emocional (saber defender la propia opinión
sin imposiciones, escucha, flexibilidad, asertividad, persuasión…)

El debate significa pasar de decir algo a tener algo que decir.


El debate obliga a buscar información, analizarla, organizarla y extraer argumentos.
Además, este trabajo se hace en equipo, por lo que aprenden a trabajar juntos en su
sentido más amplio: pensar en común, discutir las posiciones, pensar qué es mejor
para el equipo, qué es más eficaz y eficiente en ese momento…


Por último, y aunque hoy día parece ser lo primero o más llamativo del debate, se
encuentra la exposición pública: Hablar en Público. La manera de contar las cosas, cómo movernos, dónde mirar, qué palabras utilizar, cómo convencer a un jurado…

Se aprenden herramientas de enorme utilidad para eliminar esas barreras a hablar en público, lo que también se conoce como glosofobia.
En definitiva, el debate proporciona herramientas y habilidad tales como:
• Capacidad analítica y crítica
• Desarrollo del pensamiento lógico
• Capacidad de empatía, para tratar de ver qué hay de verdad en la posición
contraria
• Trabajo en equipo
• Capacidad de estudio, análisis e investigación
• Capacidad para desarrollar argumentos, razonamientos y exponer evidencias
• Capacidad para moverse delante de un escenario, dirigirse a un público y
poder emocionar y convencer a los presentes con nuestros mensajes.


¿Qué reforzaremos también con los debates?
• La inteligencia emocional: el autonocimiento, el autocontrol, la
automotivación, la empatía y la sociabilidad en los jóvenes.
• El adolescente frente a sus emociones: la imagen personal dentro del
grupo; la timidez; la vergüenza; el miedo al ridículo; la autoestima; la
aceptación individual; el uso de la adrenalina; el miedo escénico…
• Al debatir cuestiones de la actualidad sobre política, historia, ciencia… obligamos a los alumnos a investigar, propiciando el aprendizaje por descubrimiento.
• Habilidades Sociales: desarrollo de buenos hábitos comunicativos,
empatía, sociabilidad, aceptación de la discrepancia…

Y sobre todo, supone un reto y superar retos y metas nos fortalece. ¿Quieres más información? ¡Contacta! nataliabravo@teatrea.es