MUTIS


¿Por qué tenemos que pagar nosotras que no tenemos participación (…) en la cosa pública …?’
Fragmento del discurso de Hortensia

En esta obra la autora se pone en la piel de Hortensia, considerada una de las primeras mujeres oradores de la Antigüedad.

Ella hizo Historia porque, no sólo es una de las primeras mujeres que habló en el Foro Romano; lo hizo cuando, por ser mujer, lo tenía prohibido y más en una de las épocas más convulsas de Roma.

Se trata de poner nombre a una de las mujeres que ha construido la Historia de nuestra civilización, pero también de acercar al público la parte más humana, emocional y psicológica; más allá de los hechos históricos, las fechas, conflictos y disputas políticas que construyen esta historia.

Las palabras de Hortensia son las palabras de una mujer que se encuentra totalmente sola en el jardín de su casa, por la noche y cuando solo faltan unas horas para dar su discurso en el foro.

Esta soledad no es anecdótica, ella está realmente sola. Ya no le queda ningún familiar, la mayoría de ellos han desaparecido a causa de las guerras y conflictos que sacuden Roma desde hace años. Una mujer viuda que no se ha vuelto a casar porque respeta demasiado las costumbres y tradiciones de su estimada Roma y que en estos momentos se plantea si realmente lo ha hecho por respeto, por imposición… o por miedo.

Una mujer que siempre ha hecho lo que se supone que tenía que hacer pero no por eso ha sido feliz.

En estas horas previas a colocarse como líder de una protesta femenina, le invade la soledad, los temores, los fantasmas del pasado, las anécdotas simpáticas y los recuerdos desoladores, las inseguridades, las veces que le ‘aconsejaron’ que callara… su hija, que parece que todavía está con ella pero no está, porque las mujeres no van a la guerra pero a veces, un parto supone una batalla perdida.

En esta obra, la Historia de Roma en mayúsculas se mezcla con la historia de Ella, que se encuentra en el espacio doméstico dominado por las mujeres y que está a punto de salir y llegar al espacio público, el de los hombres… Una mujer que hizo Historia.

Una mujer madura y sola, una madre que ha perdido a los miembros de su familia por las guerras y por las decisiones tomadas por políticos caprichosos y que no está dispuesta a renunciar a su dignidad.

Una mujer del siglo I aC que perfectamente podría vivir en la actualidad.

Este monólogo se un canto a la Paz, la Libertad de expresión y a la voz de la mujer; a la vez que es una decidida defensa de la palabra hablada como base de nuestra Historia y nuestra civilización.

‘… nada hay más poderoso que la palabra y nunca olvidaré que su uso solo es posible en libertad, que a través de ella, preferiré ser honesta más que agradable y que lo justo es invencible’-MUTIS

ESPECTÁCULO EN CASTELLANO Y CATALÀ/VALENCIÀ

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